¿Es jurídicamente viable fundar una nueva liga colombiana de fútbol?

El FPC jamás se ha encontrado en una hora más oscura que en la actual. La pandemia y sus consecuencias han llevado a que los clubes adscritos a la DIMAYOR libren entre ellos una guerra sin cuartel. En este orden de ideas, en las últimas semanas se han gestado una multiplicidad de batallas tanto desde el plano mediático como desde el plano jurídico entre clubes, gobierno nacional y dirigentes deportivos.

Amén de lo anterior, se han realizado una serie de reuniones, tanto ordinarias como extraordinarias de la Asamblea General de Accionistas de la División Mayor del Fútbol Colombiano – DIMAYOR en donde las diferencias entre clubes, lejos de disiparse, se han acentuado.

Así las cosas, veinte (20) de los treinta y seis (36) clubes pertenecientes a las categorías A y B del Fútbol Profesional Colombiano, han mostrado su interés para fundar una nueva Liga de Fútbol Profesional.

Es así como clubes como el América de Cali, Millonarios, Atlético Nacional, Deportivo Cali, Junior, Once Caldas, Deportivo Independiente Medellín y el Deportes Tolima han mostrado su interés en crear una nueva competición en donde los ingresos emanados de los derechos de la televisión sean distribuidos de manera equitativa entre los clubes, según su desempeño y rating, tal y como sucede en las grandes ligas del mundo, incluida la Premier League – que nació como consecuencia del descontento de los clubes tradicionales por la desigual distribución de los recursos emanados de los derechos de la televisión –.

Al respecto, vale la pena preguntarse dos cosas: (i) ¿Es jurídicamente viable esta propuesta y (ii) ¿qué consecuencias jurídico – deportivas podría generar dicha decisión?

Para dar respuesta a lo anterior, es necesario remitirnos a los estatutos sociales de la División Mayor del Fútbol Profesional Colombiano – DIMAYOR. En este orden de ideas, el artículo sesenta y siete (67) de los estatutos sociales de dicha entidad indican qué:

La DIMAYOR se disolverá por las causales previstas en la ley y por voluntad de la Asamblea de Clubes, en cuyo caso se requerirá el voto favorable de las dos terceras (2/3) partes del total de los clubes afiliados. Decretada  la  disolución  se  procederá  a  su  liquidación  conforme  a  las  prescripciones  legales.  Será liquidador la personal que designe la Asamblea”.

En este orden de ideas, si los clubes desean fundar una nueva liga, en primer término deberán proceder con la disolución y liquidación de la DIMAYOR, – quien es la entidad que cuenta con la autorización de la Federación Colombiana de Fútbol, CONMEBOL y FIFA para realizar la liga colombiana –. Resulta válido acotar, que en la actualidad, harían falta cuatro (4) clubes adicionales para que esta propuesta pueda ser incluida en el orden del día de la próxima reunión extraordinaria de la Asamblea General de Accionistas de la DIMAYOR.

Así, no basta con la sola acción de disolver y liquidar a la DIMAYOR, sino que por el contrario, los fundadores de la nueva liga deberán cumplir una serie de requisitos de increíble complejidad para lograr la autorización o aval de la Federación Colombiana de Fútbol, la CONMEBOL y FIFA. – Dichos requisitos, serán enunciados en columnas posteriores -.

No obstante a lo anterior, si bien dicha propuesta caló en principio entre diversos clubes, su realización no es más que un saludo a la bandera. Las consecuencias jurídicas que dicha determinación tendría serían enormes. En caso tal de que llegase a prosperar la anterior propuesta, no solamente se debería contar con el apoyo de la Federación Colombiana de Fútbol – improbable –, sino que los clubes secesionistas correrían el riesgo de ser suspendidos de toda competición avalada por la CONMEBOL – Copa Libertadores de América y Copa Sudamericana – y por la FIFA como máxima autoridad del fútbol a nivel mundial, sin menoscabo de los golpes financieros que dichas sanciones le provocarían a los clubes.

Así entonces, si se llegara a crear una nueva liga de facto, de manera automática y por un término indefinido, los clubes que conformaron el nuevo campeonato no podrían participar en torneos internacionales, ni percibir ingresos por concepto de patrocinios internacionales y en la mayoría de casos, las transferencias de jugadores al mercado internacional se verían frenadas. Por ello, es bastante probable que ningún club se avoque a la tarea de navegar en tan arriesgado empréstito.

Pero entonces, ¿qué sí podría pasar? El escenario más probable es que una vez se elija a un nuevo presidente de la División Mayor del Fútbol Profesional Colombiano, este promueva entre los afiliados la modernización – cada vez más necesaria – de la entidad.

Dicha modernización deberá incluir cambios estatutarios drásticos en ítems como: (i) la distribución equitativa de los derechos de la televisión basado en un ranking de desempeño y rating; (ii) la creación de una categoría C que imponga parámetros de profesionalismo a la abandonada categoría B; (iii) la flexibilización de requisitos para que ingresen nuevos patrocinadores e inversionistas extranjeros al FPC; (iv) la renegociación de los contratos de derechos de uso, imagen y explotación audiovisual del FPC, entre otros.

En el entretanto, se anunció que el próximo siete (7) de agosto se realizará una nueva reunión extraordinaria de la Asamblea General de Accionistas de la DIMAYOR. Veremos qué sucederá en la que se presume, será la reunión extraordinaria más importante de los últimos años.

Juan Antonio Martínez Karner

KBSV Abogados

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